
El Estrecho de Gibraltar ha vuelto a dictar sentencia. La VIII Copa Intercontinental Marbella–Ceuta–Sotogrande–Marbella ya tiene ganador: el ‘Castañer Yachts’, armado por Iñaki Castañer, que se impone con autoridad tras tres jornadas de navegación táctica y viento ligero.
El DK 46 del Real Club Marítimo de Sotogrande firma una regata impecable con dos victorias parciales y un tercer puesto, resultado que le asegura el triunfo final gracias a su regularidad y a una lectura precisa del campo de regatas.
Dominio desde el primer cruce
La primera etapa entre Marbella y Ceuta ya marcó el rumbo del campeonato. La caída del viento en el Estrecho dejó a gran parte de la flota fuera de juego, mientras el ‘Castañer Yachts’ aprovechaba la situación para imponerse en tiempo real y compensado.
En la segunda etapa, entre Ceuta y Sotogrande, el equipo volvió a mostrar su solidez, liderando la flota con solvencia en condiciones técnicas y asegurando una ventaja clave para la general.
Velocidad y precisión frente a mayor eslora
Uno de los grandes titulares de la regata ha sido la capacidad del ‘Castañer Yachts’ para superar en tiempo real al 53 pies ‘Aviador’, de Gabriel Medem. A pesar de la diferencia de tamaño, el DK 46 supo optimizar cada tramo del recorrido, demostrando que la táctica y la eficiencia pueden imponerse al potencial teórico.
Un final ajustado y podio de alto nivel
En la última etapa, entre Sotogrande y Marbella, el ‘Castañer Yachts’ volvió a cruzar primero en el agua, aunque la victoria parcial tras la compensación fue para el ‘Paul Chimene’, seguido del ‘Ceuta Mahersa’, ambos protagonistas de una gran jornada final.
La clasificación general sitúa al ‘Castañer Yachts’ como ganador absoluto, por delante del ‘Aviador’ y del ‘Paul Chimene’, con fuerte presencia del Real Club Marítimo de Sotogrande en el podio.
Por clases, el ‘Castañer Yachts’ domina en ORC 1, mientras que el ‘Paul Chimene’ se lleva la victoria en ORC 2, confirmando su excelente cierre de campeonato.
El Estrecho, juez definitivo
La regata ha vuelto a demostrar que en esta prueba no gana solo el más rápido. Los dos cruces del Estrecho, las corrientes, la niebla y el viento ligero han obligado a las tripulaciones a tomar decisiones constantes en un entorno cambiante.
La Copa Intercontinental se consolida así como una de las citas más exigentes del calendario, conectando Marbella, Ceuta y Sotogrande en un recorrido donde la experiencia y la lectura del mar marcan la diferencia.














